Cuando Waziri Abubakar corrió la Maratón de Lagos este año, estaba decidido a superar su récord personal de 4 horas y 13 minutos. Pero también tenía otro objetivo: medir la calidad del aire a lo largo de la ruta. Con 50.000 personas corriendo, era la oportunidad perfecta para que Abubakar creara conciencia sobre Cityzens for Clean Air, una campaña a la que se había unido siete meses antes.
Abubakar, usando sensores y una aplicación de teléfono inteligente, midió el contaminante más dañino: las partículas finas en el aire conocidas como PM2.5, de menos de 2.5 micrómetros de ancho. En 2019, el promedio anual de PM2.5 en Nigeria fue 14 veces mayor que los niveles recomendados por la Organización Mundial de la Salud.